sábado, 23 de enero de 2016

Nuevo Amanecer: Capitulo 1, parte 2

Siempre que digo que tardare en volver, es un poco mentira, vuelvo con mi pequeña historia espero que os guste :)
Enlace a la parte anterior: Capitulo 1, parte 1


Esperando cerca de la puerta de embarque del aeropuerto, Emma da mil besos a Anna: - diviértete, y sobre todo desconecta, tienen ganas de verte, por favor, compórtate.

-Claro.-dice mirando al suelo- los mismos que no me quisieron con seis años

-No seas rencorosa, de todas foras siempre puedes volver- tercia John-pero todos merecen una segunda oportunidad.


"Llamada a los pasajeros del viaje A38 con destino a Bismarck, Dakota del Norte, por favor, diríjanse a la puerta de embarque" 

-Venga, Cielo, tu vuelo- Emma le acerca aún más la maleta

-Sí, más viajes de autobús a un pueblo perdido de la mano de Dios-no continuó, no quería que su despedida fuera así, les abrazo con fuera- os quiero- les susurró con lagrimas en los ojos.


Se giró y se dirigió a la puerta de embarque sin saber cuando los volvería a ver, quizás dentro de dos días  la echaran de menos y la suplicaban que volvieran, Ella lo desea con impaciencia.


ANNA

Tras varias horas de viaje de avión y otras tres en autobús, he llegado a este pequeó pueblo donde nací y pase parte de mi infancia.


No ha cambiado mucho por lo que todavía recuerdo alguna calle o como poder orientarme, es fácil encontrar el "poblado" donde vive mi tío, a decir verdad, no es un poblado como conocemos, no viven en chozas como los indios, pero las casas son las típicas de madera, muy afectadas por la cultura Canadiense, el "poblado" es la última parte del pueblo que se encuentra cerca del bosque, es una especie de gran urbanización que no se necesita delimitar puesto que nadie se atreve a cuestionar el hecho de la existencia de esta zona protegida desde hace siglos.


Mi tío vive con sus dos hijos menores, Rachel y Jake, Rachel es la mediana de los tes hermanos con sus 21 años, la mayoría de edad en Estados Unidos, mi primo Jake es dos años mayor que yo, lo único que recuerdo de él es que jugaba a perseguirme por la orilla del lado con  insectos o cualquier bicho asqueroso que encontrara en él.
Cuando llegue a casa de mi tío, me temblaban las rodillas, no porque tuviera miedo de equivocarme puesto que eso es imposible, es la ultima de este peculiar poblado, justo en el limite, bellas vistas pero para mi gusto poco practico, está lejos del centro y por que se mi prima trabaja en una pequeña tienda de deportes, de los pocos que se practican, me imagino la caminata que se pegara.



Permanezco un rato en el umbral de la puerta, sin saber que hacer, solo observando esta pequeña casa de una planta, con ese garaje en la parte delantera, según me han dicho Emma y John tiene un pequeño porche que da al bosque, si es así, me pasare toda esta estancia allí, escondiéndome. Todas las ventanas están abiertas debido a que esta llegando el buen tiempo, cojo aire y golpeo enérgicamente la puerta, deseo con mis fuerzas que no sean ellos y pueda volver a mi querida casita con Emma y John.


-Estoy en la cocina, pasa- ni siquiera pregunta quien es, dejo la maleta en el recibidor, practico para dejar los abrigos y botas en el invierno, aquí suelen caer grandes nevadas, pero no estaré para verlo- me recuerdo, pasado el recibidor tengo un largo pasillo enfrente a la derecho, el salón con una chimenea que me resulta muy familiar y a la izquierda, la cocina, me dirijo a ella y me quedo apoyada en la puerta observando esa cocina mil veces más pequeña que la que tengo en Inglaterra, la mesa anclada en la pared donde me imagino a tres personas luchando para tener hueco..... poso mi mirada en una mujer de mediana edad sacando galletas del horno, parece que aunque me ha dejado entrar no percata mi presencia.

-¡Emm! Hola- dijo sin levantar mucho la voz, con miedo a asustarla

Se gira finalmente: -Anna, ¿eres tú?

Asiento timidamente y se acerca a darme dos besos.- Supongo que no te acuerdas de mí, lo siento, soy Sue, una amiga de tu tío, vengo a ayudarlo cuando tus primos no están en casa. 

-Es un placer

-Por dios, hija, tuteame, querida, soy como una más de la familia, creo que tu tío no te ha escuchado, ¡ADAM!- es una mujer bastante delgada, pero esa delgadez se ha  cogido con rapidez y las canas blancas empiezan a decorar su melena negra, junto a esto un look de ropa negra y una chapita de plata al cuello, por lo que entiendo: o viste de negro, o esta guardando luto.


Esto lo se por ,Emma, la verdad es que se ha tirado varias semana explicándome costumbres y demás cosas para que me adaptara rápido, no se porque, me iré cuanto antes.




Tras la llamada de Sue, escucho el sonido de un bastón por el suelo de madera, aparece un hombre mayor, quedémoslo en 50 años aproximadamente pero seguro que es mucho más o es que no se conserva muy bien, sujeta con fuerza el bastón con su mano derecha. La amplia sonrisa que me brinda hace que por un momento olvide el temor que me había ocasionado mi llegada.-¡Que ganas tenía de verte! eres idéntica a tu madre a pesar del color de tus ojos, ojal los hubieras heredado también.- ¿Hay algo de malo con mis ojos? Sera que no le gustaba mi padre.... y que somo idénticas, tengo un cierto parecido, la forma de los labios la he sacado de ella, yo estoy más gordita y mi madre tenia unos preciosos ojos verdad.


Creo que no me cansare de ver ojos verdes, mientras que los mios son de un simple marrón cafe.

-Jake y Rachel lelgaran paral a hora de cenar, si todo va bien, pero mientras tnato, quiero enseñarte tu habitación- me dirige por el pasillo casi a empujones,  parece ansioso,cuando abre la puerta veo que la pequeña habiación da al porche¡SI!, tiene una puerta al porche por lo que se puede decir que es MIO.



Doy vueltas por la habitación mientras que Adam me mira desde la puerta, parece ensimismado, se ve que ha sido arreglada hace poco, las paredes de madera hacen que parezca acogedor y cuenta con un amplio escritorio, por lo que no descarto que fuera el cuarto de estudio de algunas de mis primas, Jake no estudiaba tanto, o eso recuerdo de las escuetas cartas de navidades.



Me giro hacia la cama, llena de cojines de distintos tamaños en tonos azules y lilas, no puedo evitarlo y me tiro.-¡Me encanta!

Mi tío sonríe- me alegro, dale las gracias a tus primos, se han empeñado en ponerlo a un gusto más femenino que el que yo tengo, en el porche hay una pequeña mecedora, puede que te resulte familiar- carraspea, para contener la emoción que le provoca- una capa de barniz y esta como nueva, cosas de tu primo y su afán de sacar cosas del garaje. Te dejo para que coloques las cosas, te avisamos para la cena.

Cierra la puerta y me quedo en mi cuarto, en casa, sin percatar que la maleta sigue en el recibidor.







nos vemos en la siguiente parte 


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