Si me buscas posiblemente estaré con un libro perdida en algún pequeño punto del mapa, A veces incluso...escribo...
"La gente es como los libros, hay libros aburridos, libros para leer una sola vez y libros a los que siempre vas a querer volver"

domingo, 31 de enero de 2016

Nuevo Amanecer: Capitulo 3, parte 3

En capítulos anteriores......


Esta nevando, estoy en ese claro de nuevo, con mi ropa pero  no siento frío, el calor emana de mi cuerpo, como si yo llevara el verano.
¿Estoy sola? No, oigo los sollozos de una chica, miro a mi izquierda y veo a pocos pasos una chica arrodillada en el suelo, abrazando algo sobre su pecho, el cual no deja de acunar, no puedo verlo.



-¿Hola?¿Estas bien?- me acerco lentamente a ella, hasta que poso mi mano en su hombro, la chica se levanta sin dejar de llorar- ¿Puedo ayudar.....


Soy yo, ¿Como puedo ser yo? Soy yo, sosteniendo un bebe, un bebe de ojos negros, retrocedo.


-No te vayas- me dice mi doble- no dejes que le pase lo mismo que a ti- se refiere al bebe, no deja de abrazarlo contra su pecho- no dejes que ellos decidan por ti.


-¿Qué dices? 


-No dejes que le pase lo mismo que a ti....- me repite- no dejes que ellos decidan por ti.

-¿Quienes?¿Qué estas hablando?- la sujeto de los hombros para que me mire, osea que yo me mire a mi misma.

No dice nada más, solo repite una y otra vez la misma frase.....


El suelo tiembla, me aparto de ella y la tierra cede entre nosotras, una franja de tierra nos separa, caigo de rodillas, no puedo dejar de mirarla, no deja de acunar al bebe, finalmente levanta la mirada hacia mi
-La verdad tiene un precio- gira sobre sus talones y  se sale corriendo en dirección contraria a mi, se interna en el bosque.
-¿La verdad? ¿de qué?



Escucho ruidos a mi espalda, me levanto despacio y me encuentro con una manada de lobos, esos lobos, me miran, avanzan, me acorralan, no puedo dar más pasos, debido a la brecha del suelo, para saltarla tengo que darles la espalda, hay esta el lobo de color arena, es el primero en saltar, es el primero en atacarme.





-¡Anna, Anna, despierta!

Abro los ojos, noto el mojado de mis mejillas y unas manos fuertes sobre mis brazos, la luz del porche me ciega y tardo en saber quien me sujeta.
Zed, de nuevo es él, pero no esta solo, junto a él esta Jake, en una actitud más tranquila, permanece distante, dejándonos espacio.

-Tranquila- pasa sus manos por mis mejillas- solo ha sido un mal sueño, venga, déjame que te ayude a entrar.
Miro sus ojos, ojos negros, le aparto con la mano, mi mira dolido:- ¿Por qué tú?¿Por qué tienes los ojos negros? ¿por qué sueño con un bebe de ojos negros?¿Por qué sueño con lobos?- estoy llorando de nuevo, Zed me mira horrorizado sin saber que hacer, Jake aparece a su lado y le aparta, me sujeta de nuevo por los brazos,- ¿Por qué se que no estoy soñando? ¿Por qué?.


-Tranquila, solo ha sido un sueño, ha sido la impresión de ver a esos lobos- Jake me aparta el pelo del rostro- no te dije nada porque sabia que podías obsesionarte, andamos estos meses pendientes por ataques a excursionistas, por eso no quería dejarte sola, no quería que te pasara nada, ¿me comprendes?

Las lágrimas ya no ruedan por mis mejillas y la presión de mi primo disminuye, se aparta y se sienta en el suelo,a mi lado,levanto la mirada hacia Zed,parece asustado, no quiero asustarle, le quiero cerca.
-Zed........- no tengo voz, me avergüenzo de ello, extiendo la mano hacia él- por favor....

Él un paso hacia mi pero Jake se levanta, por lo que retrocede, se acerca a él y le dice algo al oído, este asiente complacido y mi primo se marcha.

Zed se acerca despacio a mi, hasta arrodillarse frente a mi: - lo siento- es lo único que me dice- lo siento- coge mis manos  y las besa.

-¿Qué es lo que sientes?

-Siento que hayas perdido la confianza en mi, por ocultarte cosas, pero te lo contare, te lo prometo, ya me da igual todo.

-No me refería a eso- él pega un respingo-¿Sientes el  brillar de las estrellas?- le pregunto.

-Solo si tú estas conmigo- se incorpora y me besa levemente en los labios, ese beso que estaba esperando, mi yo de hace unos minutos me patearía el culo, pero mi yo de ahora dice que no estoy equivocada y que lo necesito.

-¿Puedo?- pregunta señalando la mecedora, me levanto para que se siente y yo encima de él, me acurruco junto a su pecho- pronto lo entenderás....

Pero esas ultimas palabras no las escuche porque un sueño placentero vino a mi.



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