viernes, 17 de junio de 2016

A todos aquellos que me tocaron una vez el corazón

Hola, quizás  me recuerdes o quizás hayas decidido desterrarme en tu memoria.
Soy quizás una de tantas que tocastes el corazón o una de las pocas que pudieron rozar el tuyo.
Hoy solo quiero pedirte perdón si fui yo la que te causó el daño, y un gracias si me distes razones para irme lejos y empezar, abrir el corazón de nuevo a base de lágrimas y desconcierto.


Hoy, me sincero contigo, conmigo, me demuestro que he tenido bellas historias, con mejor o peor final pero siempre o casi siempre real.


Reviso un par de veces siempre lo que escribo, si es apropiado o si va a dar lugar a más de una interpretación más allá de la que en verdad quiero transmitir.
Hoy me he decidido a empezar a escribir esa historia que llevaba tiempo rondándome la cabeza, desde que leí “ a todos los chicos de los que me enamoré” pensé el por qué no escribir a todos aquellos chicos que de una forma u otra a mis veinte años ha conseguido ocupar parte de mi vida.
No pienso hacer una lista de chicos, no, no es que me arrepienta pero como a todos nos ha podido pasar, al menos a los jóvenes de ahora un par de besos con un chico o chica en una fiesta no es nada más allá de un pasatiempo, triste, lo se, pero así es la vida…
Y aquí me encuentro frente a una hoja de word en blanco esperando que la rellene con alguna historia que guste o simplemente entretenga a mis amigas y me digan: “ me ha gustado, salgo yo, la próxima vez que me pasen cosas chulas” eso puedo hacerlo en la vida ficticia pero no en la real.


Llega el calor y con ello el andar descalza por casa e ignorar los gritos de mi madre, el empezar a sentarse en la cama después de cenar cuando todavía hace sol, el pasear y no darse cuenta de la hora de regreso a casa, el dejar las obligaciones cuando tu jornada acaba.
O leer y que me den las horas de madrugada, nos dieron las diez, las once, las doce, las una, las dos y las tres.
Me apuesto a que más de uno sabe seguir esa canción, las verbenas de las fiestas hacen mella  y aunque me cueste admitirlo, me encanta ver esas parejas de abuelitos, que llevan toda la vida juntos y parecen tan unidos como el primer día, joder, que bonito.


Hubo un momento que pensábamos que era eterno, que esos días, tardes e incluso noches sería el principio de una vida juntos, quizás no nos hacía falta detalles, simplemente “dedicarnos canciones” mientras bailabamos, porque no hay nada más bonito que “ ven nena, muévete…..” el reggaeton ya no es como antes, yo adoro la de:” lo que pasó, pasó, entre tu y yo”


Stop, stop, he tenido que ponerme esa canción, Daddy Yankee, eso sí que era una buena canción.
“LO QUE PASO, PASO, ENTRE TU Y YO, LO QUE PASO, PASO, ENTRE TU YO…”


No quiero guerras, no quiero sollozos, no quiero represalias, solo conoce las dos caras de una misma moneda.

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